VIVENCIAS HERBART

Exalumno David Fernández Brito, estudiante de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla en licenciatura en Física Aplicada.

Asistí al Colegio Herbart desde maternal hasta tercero de secundaria, por lo que tengo una opinión principalmente fáctica más que ideológica respecto a esta escuela.

Mis recuerdos lejanos más claros son los de primaria, desde entonces se tenía una carga académica fuerte pero necesaria y que de ser llevada a cabo correctamente conllevaría a una disciplina sólida, de modo que para un futuro no tuvieras problemas con la cantidad de tarea o material para estudiar.

Teniendo la base primaria expuesta previamente (habilidad de analizar la información y discriminarla para después abstraerla, junto con el apoyo familiar) entonces se procede a la secundaria, etapa sumamente crítica en el desarrollo académico y personal, en mi caso la familia tuvo un papel fundamental para la orientación académica y personal. La escuela se encargó de moldear mi método de estudio y a forjar una disciplina aún más avanzada, disciplina que hasta la fecha tengo presente.

Cuando cursé secundaria la materia que más destacaba por los métodos de enseñanza eran las matemáticas, seguidas de ciencias como física, computación y química, todos los maestros que impartieron esas clases son responsables de mis bases científicas, en matemáticas la maestra fomentaba adelantarnos y ver temas fuera del plan de estudios para quienes se sintieran interesados, temas que fueron importantes para la preparatoria, en computación se nos enseñó el fundamento de la programación y esto lo utilizo bastante en la carrera que curso, química me dio excelentes bases para el bachillerato y física me cultivó un interés enorme por la naturaleza.

Respecto a las lenguas, desde temprana edad me enseñaron el inglés y un poco más tarde el francés, ambos llevados en la primaria, del primer idioma me condujeron hasta la certificación FCE, y de francés hasta la certificación A2, aunque factualmente nos prepararon para un B1, las maestras y maestros que me dieron esos cursos son excelentes y con amplia idea cultural de los países en los que se habla.

La otra lengua importante es el español, la maestra tenía una excelente base pedagógica y aunque esa materia no era mi fuerte, me dejó un buen sabor de boca el temario y hasta la fecha recuerdo datos importantes no solo del análisis sintáctico, sino de cultura general como literatura romanticista, renacentista y medieval, así como de los movimientos de vanguardia.

He de confesar que nunca comprendí porque la historia es aburrida, quien nos enseñaba dicha materia tenía un discurso muy bueno y en general si el encontraba un capitulo en el libro muy revuelto, no dudaba y nos explicaba con analogías cercanas y objetivas el tema a estudiar.

La materia de ética tampoco era mucho de mi interés, pero recuerdo muy bien que la maestra nos encargó leer “Ética para Amador”, un libro bastante interesante y muy acertado para la edad que teníamos, después de leer el capítulo llamado “haz lo que quieras” cambió mi perspectiva de esa rama de la filosofía, ahora considero que es esencial para el humano.

Geografía fue una materia interesante para mi, la maestra explicaba tan bien los temas y aclaraba las dudas con buen diálogo, aunque en su momento pensé que la tarea era excesiva y un tanto sin sentido, después entendí que era para comprender la naturaleza del país (y siendo más explícitos, del mundo en general).

Biología fue un curso estricto en el sentido de traer buenas investigaciones de tarea y de fomento a la cultura de la lectura de los artículos de divulgación científica, por lo cual me informé de temas sumamente importantes e interesantes como los derrames de petróleo y sus efectos en el ambiente, cambio climático, extinción de especies, etc...

Cuando tuve el curso de Asignatura Estatal el catedrático propuso un plan de estudios sumamente innovador, encargado de abrir el panorama a los alumnos acerca del mundo y de estimular la creatividad: se discutían temas como métodos de energía alternativos, diversidad cultural, ideologías económicas y estrategias para ayudar al mundo en todo ámbito que el alumno mencionara.

Concluyendo la secundaria ingresé a la preparatoria, la Escuela de Bachilleres Ricardo Flores Magón, mejor conocida como “Oficial B”, agradezco mucho las bases que la escuela Herbart me dio, pues en los primeros dos años pude ver la diferencia de como el grueso de alumnos no se organizaba y desertaban, mientras que yo, junto con mis colegas egresados de Herbart, no tuvimos problemas en lo absoluto en ese ámbito.

Ahora me encuentro en la universidad, en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y estudio el cuarto semestre de la licenciatura en Física Aplicada, con intenciones de realizar posgrados en materia de energías alternativas. Admito que la secundaria fue un periodo decisivo para elegir la carrera, aún más que la preparatoria, y sé que mis bases académicas son gracias a la buena formación durante mi infancia y adolescencia temprana.

Sugiero que a los maestros no se les deje sin apoyo, que siempre se tengan en cuenta y sean escuchados y defendidos al igual que sus propuestas, pues muchas veces la auténtica didáctica y enseñanza surgen de quienes viven en el entorno de la educación directa y entienden a sus alumnos.

A los padres de familia les sugiero involucrarse al máximo con sus hijos para que puedan crecer adecuadamente en todos los ámbitos de la vida, pues en casa se solidifica lo visto en el aula.

Y a ustedes, compañeros estudiantes, les sugiero que se incomoden y que busquen respuestas en el conocimiento y la experimentación, duden y hagan dudar a sus maestros para establecer una dialéctica didáctica entre ustedes y ellos y ambos se enriquezcan, salgan de la zona de comodidad, exploren, busquen en el universo y siempre sorpréndase por lo que aprendan, pues ustedes, compañeros, son el futuro de la humanidad, y la humanidad necesita personas con una ética bien formada y con un alto nivel de cultura y conocimiento.

Agradezco mucho a todos los maestros y maestras que participaron en mi formación tanto humana como académica, pues muchos de ellos también son consejeros para la vida y excelentes orientadores, maestras como Greetel, Marcela, Irais y Conchita, y maestros como Arturo, Servando y Paulo son personas que les tengo mucho respeto y admiración por lo antes dicho.

También agradezco a Laura, Chely y Eva por haberme enseñado y cuidado de mi en etapas tempranas.

Reconozco y agradezco el esfuerzo de la maestra Nelly al hacer una escuela bien pensada y realizada.

Exalumna Mónica Alba González Estudiante de ITAM en Ingeniería en computación y Licenciatura en matemáticas aplicadas

El Colegio Herbart me ayudó muchísimo, además de lo académico me dio el valor de perseguir mis sueños y tener grandes metas. Gracias a esta escuela pasé de odiar las matemáticas a amarlas con todo el corazón; encontré mi pasión por la programación y todos los integrantes de esta me dieron todas las herramientas para poder entrar en cualquier preparatoria de mi elección. Gracias a su exigencia y disciplina, no sentí el cambio al entrar a la preparatoria y obtuve muy buenas notas. Fundé muy buenas bases en cada materia que llevé y me facilitaron el aprendizaje para lo que estoy estudiando ahora.

Exalumna Ariadna Jarvio Santos, Estudiante de la en la Universidad Veracruzanaen la Licenciatura de Publicidad y Relaciones Públicas

El Colegio Herbart aportó en mí una gran cantidad de conocimientos y experiencias, los cuales me han ayudado a superar obstáculos que me he topado a lo largo de este camino.

Comentario Mtra. Greetel Peña Gálvez, docente de matemáticas, física y tecnología, nivel Secundaria

Hace 7 años, se me presentó un nuevo reto, la Maestra Nelly me invitaba a ser parte del proyecto de secundaria; con un poco de temor por trabajar con adolescentes pero con mucho entusiasmo, inicie impartiendo la materia de matemáticas. Aún recuerdo esa primera clase y a los alumnos de esa generación, especialmente a una alumna, quien al platicar el primer día de clases sobre cuál había sido su experiencia con las matemáticas, comentó que las odiaba. Al paso de los días pude observar la habilidad que tenía para entender la materia y poco a poco fue cambiando la idea que se había hecho durante la primaria. Hoy ella estudia la Licenciatura en Matemáticas Aplicadas e Ingeniería en Computación, en una reconocida universidad de nuestro país.

Puedo sentirme orgullosa, de haber podido contribuir en la formación de muchos alumnos, quienes como esta alumna, amaron el estudio de las matemáticas y de las ciencias exactas en general; verlos crecer, triunfar, es sin duda el mejor pago que podemos recibir los maestros.

Comentario Mtra. Brenda L. Saldaña Fuentes, docente de inglés a nivel Secundaria

Dominar un segundo idioma se ha convertido en un elemento vital para un futuro profesional. Por lo que cada día las futuras generaciones requieren desarrollar habilidades que compitan con el demandante mundo de los idiomas. El Colegio Herbart brinda una educación trilingüe mediante un ambiente de calidez y atención el cual ha ayudado a sus alumnos a la realización de metas a corto y a futuro plazo. Nos distinguimos por ofrecer al término de la educación Secundaria las certificaciones de Cambridge. Además nos preocupamos por que los alumnos desarrollen habilidades necesarias para analizar, discutir y proponer soluciones sobre temas de carácter sociales. Nuestros alumnos han participado en eventos de talla nacional e internacional como en Tecnológico de Monterrey (Campus Estado de México) en los debates de Modelo de Naciones Unidas y Harvard NationalModelUnitedNations en el Instituto Tecnológico Autónomo de México.

Comentario Lic. Yessica Rodríguez Jácome, directora de nivel secundaria

La vida plantea oportunidades para crecer, para nuevas y hermosas experiencias y ha sido a través del Colegio Herbart donde se me han brindado momentos únicos y especiales, donde el amor de los niños es tan sincero y único, que llenan de momentos especiales cada día de mi labor.

El compromiso que ha mostrado el Colegio desde sus inicios ha sido evidente hacia los niños, buscando siempre que ellos sean felices, que conozcan, se relacionen, que aprendan a solucionar momentos de su vida, que quieran a su escuela y la reconozcan como parte de su casa y justo eso es nuestra segunda gran familia.

Es por eso que nuestros alumnos han logrado el éxito, ante el trabajo constante, armonioso, retador, divertido, generando en ellos el espíritu de superación y búsqueda de nuevos horizontes. Gracias familia Herbart.

Comentario Mtra. Araceli Mendoza Tepetlan, docente de geografía a nivel Secundaria

Generación tras generación hemos sido observadores directos del crecimiento y madurez de nuestros niños y niñas, su formación dentro de este colegio ha sido una base importante para el desarrollo en otras áreas de la vida.

Su talento y disciplina es gracias al esfuerzo y perseverancia de ellos e implícitamente al gran equipo de trabajo que formamos. Estos se reflejan en sus acciones, comportamiento, preparación académica, etc.

Comentario Mtra. Marcela Sanchez Fuentes, docente de Francés a nivel Secundaria

Cuando llegue por primera vez a la escuela la primera persona que hablo conmigo fue directamente la Directora General. Ella platicó de cómo sería la manera en la que se trabajaría. Me hizo algunas preguntas sobre mi y me cito para el día siguiente. Me hicieron la entrevista y afortunadamente me quedé.

Cuando comencé a venir, como en todo lo nuevo, guardaba mis reservas y observaba a los demás compañeros. Pronto me hicieron sentir parte del equipo y me fue fácil la integración a ellos y al trabajo.

Después de un año me dieron la oportunidad de ser tutora de un grupo. Otro año después me hice cargo de la parte administrativa del nivel primaria.

Con todo lo anterior puedo decir que he aprendido mucho, en cuestiones que en la universidad no conocí pero que han enriquecido mi trabajo y mi formación.

Finalmente, lo único que puedo decir es que en estos años, he conocido grandes personas que me han brindado su apoyo en todo momento.

Me gustaría decir que el ambiente de los alumno estranquilo y se está al pendiente de ellos en todo momento. Los grupos están constituidos con pocos alumnos, esto con el fin de atender las necesidades que se presenten.

Un punto fuerte es el trabajo en idiomas. Los alumnos certifican el aprendizaje que se desarrolla en el aula, esto los ayuda a expandir sus posibilidades académicas con visión a un posible intercambio académico. Se fomentan en los alumnos valores, la empatía y la responsabilidad en lo que se refiere a sus actividades ya sean en la vida diaria o en el quehacer académico.